lunes, 20 de abril de 2015

Descubriendo las Bardenas Reales de Navarra

Las Bardenas Reales son uno de esos paisajes difíciles de describir. En un lugar como Navarra, rico en vegetación, frutas, verduras y hortalizas, ríos, bosques y montañas, encontramos un desierto inhóspito, un paraje agreste de 42.000 hectáreas, en el que la lluvia y el viento moldean la tierra a su antojo creando formaciones diversas, de aspecto lunar, espectaculares, y a veces, increíbles.



Declarado parque natural y bajo la protección de la Unesco, en los últimos años ha ganado cierta fama como destino turístico y se han acondicionado varias vías de acceso para poder recorrer su superficie sin demasiado riesgo a perderse.



No obstante, si no se conoce, bien merece una visita este singular paraje, diferente a cualquier otro que se haya visitado y en el que se podrán vivir mil y una aventuras al estilo del más intrépido Indiana Jones. Así lo han creído los directores de películas como 'El mundo nunca es suficiente' de James Bond, 'Airbag' y 'Acción Mutante'.

Localización


Las Bardenas Reales se encuentran en la zona sureste de Navarra, lindando con Aragón. Limita con dieciséis municipios, de los cuales trece son navarros y tres aragoneses. Los navarros son: Valtierra, Arguedas, Carcastillo, Santacara, Mélida, Rada, Caparroso, Villafranca, Cadreita, Tudela, Fustiñana y Buñuel; en tanto que zaragozanos son: Tauste, Ejea de los Caballeros y Sádaba.  





El territorio de las Bardenas no pertenece a ningún municipio. En su día fue propiedad de la corona, de ahí el apelativo de Reales y en la actualidad es de dominio público siendo propiedad el gobierno de Navarra. Los pueblos que la rodean tienen derecho de aprovechamiento o goce en las Bardenas al igual que el Monasterio de la Oliva y los valles de Roncal y Salazar, de ahí su denominación como 'congozantes'




Estos derechos de aprovechamiento han ido siendo concedidos por los reyes a lo largo del tiempo y obedecen a diferentes causas y objetivos. También los privilegios de aprovechamiento son diferentes, unos son para que los rebaños de ovejas puedan pastar y pasar el invierno, como los otorgados a los valles del norte de Navarra, otros para poder hacer leña o para poder cultivar. Esta información y mucha más se puede encontrar aquí.

Por donde entrar y salir


Una ruta recomendada por su sencillez y facilidad de seguir, siempre en coche, eso sí, podría comenzar entrando al parque en la carretera Carcastllo-Sádaba, la altura del kilómetro 5. La entrada queda a la derecha y tras un par de kilómetros se llega al monumento al pastor, una escultura de unos cinco metros en homenaje a los pastores que en invierno bajan con sus rebaños desde el Pirineo para buscar el pasto que escasea en las alturas.



Continuando por el camino de la derecha, bien señalizado, iremos recorriendo las Bardenas y disfrutando de su paisaje lunar. La alternancia de materiales blandos, magnas y arcillas, con otros más duros, arenisca y calizas, ha producido que la erosión sea de forma tabular, es decir, la parte superior, capa de material duro, no se erosiona mientas que la inferior lo hace de forma muy relevante y rápida lo que produce que los bordes se vayan desgastando hasta que cae la parte superior.




 Las formaciones resultantes de dicha erosión adquieren formas curiosas y sorprendentes. Los torrentes de agua forman ríos que moldean el terreno creando, enormes grietas en el terreno, gargantas y cauces secos de formas laberínticas que se pueden recorrer a pie.




 

La formación más característica de las Bardenas es sin duda el cabezo de Castildetierra, lugar de peregrinaje de los turistas que se adentran en el desierto navarro y objetivo de las cada día más numerosas cámaras fotográficas que apuntan hacia él.





Desde allí la carretera nos conduce hacia Arguedas, donde pondremos fin a nuestro recorrido por este singular desierto tan cercano pero que nos inevitablemente trasladará nuestra mente hasta lejanos cuentos y aventuras.

El menú: caldero y chuletillas


Después de este recorrido, que nos habrá dejado con la boca abierta por los paisajes descubiertos, debemos reponer fuerzas, y que mejor que hacerlo con platos típicos de la zona de la Ribera navarra. Platos tradicionales que se han cocinado desde siempre en la región, por los agricultores bardeneros y por los habitantes de los pueblos. En primer lugar caldero. Guisado de cordero con patatas. 




La receta es sencilla. Se sofríe cebolla, pimiento verde y ajo en el recipiente, que se denomina caldero y de donde coge el nombre el plato, se añade el cordero troceado y se rehoga durante 15 minutos para que se dore. A continuación se añaden las patatas cascadas, una guindilla cayena, tomate y un par de hojas de laurel, Se cubre de agua y se deja hacer hasta que se consuma el agua y las patatas estén tiernas. Se le pueden añadir caracoles. La costumbre era repartir cucharas entre los comensales comerlo directamente del caldero, aunque también se puede servir en el plato a cada comensal. 



Como segundo plato que mejor que chuletillas, también de cordero, si ha pastado en las Bardenas mejor, asadas al sarmiento de vides cultivadas también en este paraje. 





Acompañado todo ello de un buen vino. ¿Se puede pedir algo mejor? Una buena comida no se remata sin un postre a la altura, y me atrevo a recomendar la tarta de hojaldre de pastelería Casa Vidaurre de Olite. Hacen otras muchas también deliciosas pero para mi la de hojaldre es simplemente espectacular. 




No hay mucha oferta hotelera por la zona pero siempre se puedo uno alojar en una de las varias casas rurales que se ofertan en los pueblos de la Ribera. Como ejemplo recomendaremos las del municipio de Mélida: Casa rural EncarnaCasa rural Las Gemelas y Casa rural Telas.

Pronunciación


Como curiosidad cabe decir que la pronunciación de la palabra ‘Bardena’ suele realizarse de dos formas diferentes, en llana o en esdrújula (esto es, como Bardena o Bárdena). La denominación de Bardena sin tilde es la que figura en los documentos oficiales desde la Edad Media, la más utilizada por los habitantes de las poblaciones que circunda las Bardenas y la utilizada por la propia entidad gestora del territorio: la Comunidad de Bardenas Reales. El acento parece ser que proviene de la pretensión de distinguirse de los campesinos.

p.d.: Una parte de las Bardenas la ocupa el campo de tiro que utiliza todavía el ejército para hacer prácticas con sus cazas, que alteran la paz de este parque natural y de la gente que lo disfruta. Los carteles que impiden el paso y que avisan de que es zona militar son bien visibles. 


Make Love Not War!!!